El mal estado del tramo de Sorihuela a Guijuelo de la Autovía de la Plata (A-66) se ha convertido en un problema que corre el riesgo de perpetuarse en el tiempo si el Gobierno no ataja el retraso que acumula la obra. Una situación que sufren especialmente los camioneros o conductores de autobús.
Ese tramo de 12 kilómetros ha sufrido un deterioro más acusado que otras zonas de la A-66. Sufre baches, hundimiento del firme y desprendimientos de grava, que provoca roturas en las lunas.
Los camioneros se quejan de los baches y de la falta de estabilidad en la cabina que sufren.